
En una incesante búsqueda de lugares donde depositar a mi hijo y permitirle pasear, disfrutar de espacios verdes a pesar de vivir en la gran ciudad y tener el mayor contacto posible con la naturaleza, el Parque Bicentenario es una de esas alternativas que aunque está “nuevecita”, se le ve un futuro interesante.
Son 300.000 metros cuadrados, com 500 árboles nativos en su mayoría recientes y con poca sombra. Pero se prevee un futuro glorioso, con árboles frondosos y un lindo entorno. Tiene pasto para todos, además de una zona de piletas con cisnes y peces. Recientemente acabo de ver una zona con juegos para perros, lo que le agrega un plus, ya que fomenta la asistencia de perros entrenados.
Como recomendación, hay que llevar a niños o niñas con mucho bloqueador solar, porque no hay dónde esconderse. Otro punto importante es llevar agua fresca, porque el parque es tan grande que llegar a un punto con líquido puede tomar un rato.
Fuera de lo anterior, basta disfrutar de todo ese espacio abierdo, mini cerros, paseos, piletas y juegos infantiles (sin arena).
Para llegar basta seguir Alonso de Córdoba llegando al río Mapocho.
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